La Comisión de Mujeres de ACG fue creado por
iniciativa propia de un grupo de mujeres del departamento de Huehuetenango.
Ellas respondieron en el mes de agosto de 1993 a una invitación
que las extendió la Diócesis de San Cristóbal
Las Casas, en Chiapas, México. Se trataba de una asamblea general
de la organización de mujeres mayas de esa región. Regresaron
entusiasmadas con el nivel de organización de las delegadas
a la asamblea y exigieron a la Coordinadora de ACG la creación
de una comisión de mujeres dentro de la organización.
Su objetivo en este tiempo era organizar y movilizar
a las mujeres por la paz, la justicia, la defensa de los derechos del
pueblo en general y a la vez contribuir a la transformación de
la sociedad para que se respeten los valores y derechos del pueblo indígena.
Sus primeros años fueron años de capacitación e
organización de grupos de mujeres en las comunidades de Huehuetenango,
El Quiché, Alta Verapaz, en las comunidades de resistencia (CPR)
en el Ixcán y en los campamentos de refugiados en los estados
mexicanos de Campeche, Quintana Roo y Chiapas. Al mismo tiempo participaron
activamente en el proceso de paz, en las movilizaciones para el retorno
de las familias refugiadas y la salida al claro de las comunidades en
resistencia.
Con el retorno de los refugiados y la firma de paz
en diciembre 1996, las mujeres dedicaron sus esfuerzos más al
tema de desarrollo, buscando medios para mejorar sus ingresos familiares
a través de pequeños proyectos productivos.
Vale la pena mencionar algunos de esos proyectos que
ellas mismas iniciaron y que están llevando a cabo con mucho
entusiasmo y éxito.
Un sistema de micro-crédito y ahorro basado
en el sistema de Grameen, que ayuda a las mujeres financiar sus proyectos
productivos. Se inició con un programa experimental en 2001con
23 mujeres. El programa fue todo un éxito. En 2004 el número
de socias subió a 130 en 8 comunidades y nuestra meta para 2005
es tener 400 socias participando en el programa. La mayoría de
las socias invierten sus préstamos en proyectos de la crianza
de animales de patio o en pequeñas empresas como la fabricación
de ollas de barro, venta de hortalizas en el mercado regional, tortillerías
y artesanías. Al mismo tiempo se ofrece a las socias capacitaciones
en cuánto al desarrollo técnico de sus proyectos.
El Centro Agro-Ecológico ‘San Carolus
Borromeus,’ ACG. El 8 de marzo de 2004 se inauguró el Centro,
que sirve como un centro de capacitación agrícola y una
granja orgánica experimental al servicio de 36 comunidades. El
Centro busca identificar nuevas fuentes de producción orgánica,
siembras y animales de patio para las comunidades. Al mismo tiempo ofrece
capacitación en la producción, consumo, elaboración
y comercialización de esos productos. Hasta el momento contamos
con 52 facilitadoras que el Centro está capacitando en agronomía
orgánica y zootécnica. Cada facilitadora tiene la responsabilidad
de organizar en su comunidad un grupo de Cultura, Estudio y Producción
(ACG-CEP), para asegurar que todas las familias benefician de las capacitaciones.
El Centro no solamente promueve la producción
orgánica, sino el uso de las tecnologías apropiadas, como
por ejemplo las estufas mejoradas. Un informe de Oxfam señala
que 500 personas requieren cada año un kilómetros cuadrado
de bosque para satisfacer sus necesidades por leña. Cada persona
necesita entre 600 y 900 kilos de leña anualmente. Con la estufa
mejorada se logra quemar solamente una tercer parte de esta cantidad,
y además se previene las enfermedades respiratorias causadas
por el humo, las quemaduras y se ahorra gastos en la compra de leña.
Del 11 al 13 de febrero 2005 celebramos en el Centro
de ACG en Santa Cruz del Quiché el Quinto Taller Agropecuario.
El tema fue la siembra, cosecha, elaboración y comercialización
de una siembra ancestral, el amaranto, que antes fue parte de la dieta
de nuestros antepasados. Su cultivación fue prohibida por los
españoles un poco después de la invasión, y los
campos de amaranto fueron incendiados o arrasados. Nuestra esperanza
es rescatar ese alimento tan importante por su alto valor en proteínas
y minerales, su rápido crecimiento y su extraordinaria resistencia
a la sequía y las enfermedades. Antes de mayo las facilitadoras
celebrarán otras 3 talleres regionales sobre el mismo tema en
las zonas del Ixcán, Barillas y Alta Verapaz y promoverán
su estudio en los CEPs, y la siembra experimental del amaranto sería
en los meses de mayo y junio de este año.
Este año esperamos abrir un segundo centro,
el Centro Agro Ecológico ‘Domingo Us Quixán’
en la selva del Ixcán, para atender mejor las necesidades de
las zonas del Ixcán y Alta Verapaz.